Hace poco me di cuenta de que estoy muy perdida, de que cada vez que intento explicar lo que siento no consigo una reacción en la gente, y eso me hace pensar: ¿será que estoy dándole demasiadas vueltas a cosas que todavía no importan?¿puede ser que haya desarrollado una adicción al estrés?
Siempre lo he sabido y nunca lo quería aceptar. Nunca he sido capaz de ser yo y punto final, siempre he necesitado esa extensión de mi que me reforzara, que me mirara de una manera única, que me hiciera sentir especial, porque yo sola nunca he sabido hacerlo. Si no era contigo, era con otra persona. Aún sabiendo las consecuencias que eso podría acarrear, me dejaba llevar. Aún sabiendo que no estoy bien, que hay heridas que siguen abiertas, y que simplemente las he ignorado, que aún hay problemas sin resolver. Todos a mi alrededor ya me lo han dicho, y me lo repiten, seguramente es bastante agotador ver como una persona que le tienes cariño no hace más que tomar malas decisiones de manera consciente solo porque le hacen feliz a corto plazo.
Lo peor de todo es que no es nada especial, nunca me has dado motivos reales para sentir que sea algo especial, que yo sea una persona especial en mi vida. No sé cómo lo haces, cómo haces que de la nada me des tantas cosas que para mi son el cielo, pero en verdad son eso, nada. Cuando te beso, siento que se me cae el corazón al suelo, y no dejo de contar los días para ver cuando vuelve a suceder. Pero ya no puedo más. Ni tu ni yo deberíamos ser algo más. Porque yo no estoy en condiciones de amar a alguien, y porque tú nunca has sabido amar. O al menos no como yo lo espero.
No tan solo tomo esta decisión por mi misma, sino por mis amigos más cercanos, que ya no saben que más esperar de mi, que aunque me quieren siempre han sido honestos (aunque la verdad duela). Y yo se que es lo mejor para mi, porque tu no me ves con los ojos que te veo yo a ti. Tu no me piensas como te pienso yo a ti. Ya no quiero esperar algo de ti, porque se que no me vas a dar nada, aunque mi corazón me intente engañar y me haga ilusionarme. Ya no dejaré que la más mínima acción por tu parte sea visto por mi como un esfuerzo incalculable. Yo soy una mariposa, solo que aún no he salido del capullo 🦋
ayer volví a ver a todos y a todas después de una bajona monumental que sólo me dejaba salir de casa cuando tenía y me tenía llorando en la habitación hecha un desastre. Me di cuenta de varias cosas el día de ayer, como que por ejemplo, no le importo a la gente, pero ya no lo digo de mala manera, sino que en realidad, no piensan que soy mala persona, porque no lo soy, ni tampoco que les caigo mal, porque nada de lo que les he dicho ni he hecho ha sido con intensiones de hacerles daño. Simplemente soy yo, repitiéndome constantemente que no soy una buena persona, que ya no les gusto, que no quieren estar conmigo pero que son unos cobardes como para decírmelo en la cara. En el fondo, lo único que hago es echarle una culpa a los demás que no tienen, y no veo el problema en mi, una persona insegura de cojones, que no sabe cómo manejar un momento de debilidad, y necesita la validación de terceros para sentirse bien, que no sabe estar sola. Al final lo único que hice fue consumir el tiempo y la energía de mi pareja, sin preocuparme por él, por su bienestar y por los problemas por los cuales él está pasando. Me convertí en una egoísta insegura e incapaz de verse a si misma en el espejo, que solo hace daño a ella misma y a los demás, pero que luego va a casa a llorar y quejarse de que a nadie le importa. Y entonces, me lo dijo, me dijo:
“Al final tú decides como te quieres tomar las cosas, es tu decisión si quieres que te afecte de esta manera, o tomarte las cosas con calma y seguir tu vida, no deberías dejar que alguien deje que tenga tanto poder sobre tu bienestar y las cosas que haces o dejas de hacer”
Y entonces en ese momento me di cuenta, de que todo lo malo lo había hecho yo, que me había cerrado en banda, no sólo para volver a verles de nuevo, sino para verme a mi, de mi estado de ánimo, de como estaba afectando a mi pareja, echándole encima todo el peso de mis problemas que yo misma había creado, y que en el fondo no van a importar de aquí dos meses. Y fue ahí cuando decidí que no quería que mi intercambio acabe de esta manera. No iba a dejar que ella me hiciera sentir así, ni que yo misma iba a tomar la decisión de que me sentara de esa manera. Malos momentos hay todo el tiempo, pero lo que no se puede hacer es quedarse estancado y señalar con el dedo a otros por tus sentimientos que tu mismo has escogido sentir. Porque yo se que si le importo a la gente que vale la pena, a mis amigos, a mi familia y a mi pareja, que son los únicos que de verdad importan. Pero lo más importante es uno mismo, porque al final soy la persona con la que voy a vivir y convivir por el resto de mi vida.